Conseguimos hacernos un hueco en una tarima destinada a los cámaras, fotógrafos y prensas varias, porque de encontrar un asiento libre, olvídate. Aquello era una fiesta, un grupo de músicos, un coro de gospel, globos, cañones de luz, todos esperando a que aparecieran en escena los líderes socialistas. Llegó el momento, suena el himno del partido y todo el Palau en pie aplaudiendo y vitoreando como energúmenos (nosotros incluidos, era inevitable no dejarte llevar por aquella masa vociferante). Entran Hereu, Montilla, Chacón, Felipe y por supuesto ZP, acompañada de la maestra de ceremonias Rosa Mª Sardá, que no hubiéramos dicho nunca que era sociata. Abriendo turno aparece nuestro “querido” alcalde de Barnaaaaaa, la verdad es que nos gustó bastante, venga a pedir pá casa. De segundo plato Montilla, que decir a parte de que se ha gastaó los duros en un profesor de dicción catalana, son de esos políticos que cuestan de escuchar, pero que si tienes un pelin de paciencia descubres que dice verdades como puños, jejeje. Y en medio de una versión del Happy Day aparece Carmen Chacón!, o como ella misma se proclamó, “la niña de Felipe”, no le falta razón, que maja nos ha salio la jodia. Y como profecía Piquer nos aventuramos a decir que no pasarán muchos años para poder verla de presidenta compitiendo con Gallardón, ¡ Toma doble profecía!. Y ahora si… el Palau tembló, al grito de Felipe Presidente, salió nuestro muchachote ya envejecido… pero con tirón. ¡CUMPLEAÑOS FELIZ!, cantaban 40.000 voces socialistas al unísono. Y empezó el discurso, que más que un discurso parecía un monólogo del Club de la Comedia, que nos reímos todos los masones juntos de estos peperos, que bien lo pasamos todos… que risas! Y entonces sin más dilación salio ZP, como bien dijo Guerra en su día, “Tenemos como presidente a Bambi, si, pero un Bambi de ACERO”. Siiiiiii!!! Como nos gustó el aspecto jovial y energético de Zapatitos, no es como se ve en la televisión… el tío tiene carisma, en serio! Que cosas dijo, que potencia, también repartió, también. Y finalmente en un intento de poner cara de “cagüendios” dijo que teníamos que reventar las urnas el domingo, porque “Si TÚ no vas, ELLOS vuelven”. Y así sin más, nos fuimos de allí con la agradable falsa sensación que aquello estaba ganaó, pero que bien lo pasamos. Como disfrutamos sintiéndonos participes de algo. ¡Importantes!. Que subidón y que turca que pillamos luego… pero bueno chicos, esa, es ya otra historia.